Frontón Labrit

Cuando la función defensiva de las murallas empezó a ser cosa del pasado, los pamploneses comenzaron a tomar la zona cercana a las fortificaciones, utilizando sus rampas y muros como zona de juego pero sin llegar a salir de recinto.

La afición a la pelota vasca motivó que en el Baluarte del Labrit los pamploneses acostumbraran a practicar dicho deporte en uno de los muros, el llamado frontón Gito-alai, una zona deportiva al aire libre y que todavía permanece en pie situada detrás del antiguo convento de la Merced. Con el derribo de parte de las murallas a comienzos del siglo XX y dada la creciente afición a este deporte, el Ayuntamiento de Pamplona accedió a construir en 1952 un frontón municipal sobre la explanada que quedó al derribar la muralla de la Tejería. Así surgió el actual Frontón Labrit, situado justo delante del antiguo Gito-alai. El edificio recuerda a un antiguo palacio, ya que en en cada esquina se elevan unos pequeños torreones.

El centro de la fachada está presidido por un escudo de la ciudad, donde no puede faltar el león que puebla vallas y fuentes de la capital navarra. Construido en ladrillo y piedra consta de tres plantas que conducen a oficinas y a las gradas, con capacidad para 1.200 espectadores, desde las que durante la temporada de pelota los aficionados, tanto navarros como de las comunidades limítrofes disfrutan del deporte en uno de los frontones estrella, conocido como La Bombonera.

Descubre otros lugares...