Monumento a los Fueros

En el corazón del paseo de Sarasate, una de las arterias más concurridas de la ciudad, se levanta un monumento simbólico, muy significativo, que personaliza una exaltación del sentimiento navarro. Representa la unión de todos navarros por defender los fueros históricos de la comunidad, los estatutos jurídicos que regulaban la vida social de esta tierra. La construcción de este monumento a los Fueros, frente al Palacio del Gobierno de Navarra, se llevó a cabo por petición popular en 1903, como respuesta a los hechos acontecidos varios años antes. A finales del siglo XIX, el entonces ministro de Hacienda, Germán Gamazo, intentó abolir el régimen fiscal navarro, constituido por unos fueros aprobados en 1841. Este hecho produjo una intensa reacción popular, conocida como la ‘Gamazada’, que conllevó una alta movilización tanto de la sociedad como de las instituciones navarras. En Pamplona, al igual que ocurriera en otros pueblos y ciudades, se erige este monumento a los Fueros como recuerdo de aquel hecho histórico. Se trata de una obra de 25 metros de altura diseñada por Martínez de Ubago. La base pentagonal recuerda las merindades navarras y, aparte de mostrar sus escudos y el de Navarra, recoge varias placas de bronce con textos relacionados con la unión de todos los navarros. Una columna de mármol sirve como nexo de unión de esta base con una estatua de cinco metros bañada en bronce, que corona el monumento y simboliza Navarra. Esta estatua muestra en sus manos las cadenas rotas de la comunidad –presentes en su escudo– y la Ley Foral.

Descubre otros lugares...